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Inteligencia social: ¿qué es y cómo desarrollarla?

Qué es la inteligencia social ? Los seres humanos somos criaturas naturalmente sociales. Desde el nacimiento interactuamos con otras personas, nos agrupamos en familias y formamos sociedades. Somos seres que necesitan establecer vínculos afectivos con los demás; razón por la cual, se hace imperativo aprender a desarrollar nuestra inteligencia social.

Es gracias a que podemos percibir las emociones ajenas que logramos hacernos sensibles a los sentimientos de las personas. De esta manera, podemos formar relaciones de empatía, confianza y solidaridad en nuestras sociedades.

Pero ¿cómo podemos ser más empáticos?, ¿cómo desarrollar la inteligencia social para triunfar en la vida, en las relaciones y en el trabajo? Eso es precisamente el objetivo de este artículo, enseñarte qué es la inteligencia social, por qué es importante y cómo desarrollarla.

En un mundo donde premian las relaciones interpersonales, las habilidades sociales garantizan el éxito en cualquier ámbito. Quédate y descubre todos los grandes beneficios de aplicar la inteligencia social.

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¿Qué es la inteligencia social?

Cuando interactuamos con alguien y entablamos una relación, son varios los factores mentales, psicológicos y físicos que entran en juego. La capacidad de comprender y ser comprendidos, detectar y conocer las emociones del otro y expresarse empática y efectivamente son claves para estrechar vínculos sanos.

La inteligencia social puede definirse brevemente como la capacidad o habilidad para llevarse bien con los demás, donde la empatía, la asertividad, la comprensión emocional y la gestión de las relaciones son claves en las experiencias interpersonales.

La inteligencia social tiene como base la empatía y la gestión emocional. La primera porque solo al percibir los sentimientos, emociones y pensamientos de las personas, y reconocerlas como semejantes a nosotros, seremos capaces de entenderlas y comprenderlas.

La gestión emocional se refiere al reconocimiento tanto de las emociones propias como ajenas, en su identificación y en cómo las canalizamos hacia un bien común o cooperación.

La inteligencia social según Howard Gardner

Howard Gardner es un reconocido psicólogo estadounidense quien en 1983 propuso la Teoría de las Inteligencias Múltiples. Para Gardner, la inteligencia no se trata de una unidad donde se desarrollan ciertos conocimientos o destrezas, sino una red interconectada de varias unidades autónomas.

Durante su investigación, Gardner se encontró con interrogantes acerca de por qué las personas con un elevado coeficiente intelectual fracasaban en sus relaciones personales. De este modo, se propuso que el modelo actual de inteligencia debía cambiar, debido a que no incorporaba aquellas áreas más emocionales de las personas.

Para Gardner, la inteligencia social o interpersonal establece la eficacia con que una persona logra relacionarse con sus semejantes, conseguir comunicaciones efectivas, lograr la cooperación y la consecución de logros comunes.

¿Cuál es la importancia de la inteligencia social?

Imagina un mundo donde fuéramos incapaces de relacionarnos con los demás, donde no pudiéramos tener vínculos afectivos con ninguna persona, verdaderamente sería un mundo completamente diferente. No habría lugar para la evolución, la innovación, la cultura, el conocimiento, ya que solo a través de la cooperación hemos podido surgir como sociedad.

Ya en la antigüedad, el filósofo griego Aristóteles afirmaba que el ser humano era un animal cívico o político, como una referencia a nuestra disposición para formas familias, pueblos, ciudades y naciones, en fin, agruparnos como colectividad.

Gracias a que podemos relacionarnos con nuestros semejantes, logramos alcanzar la realización personal y ser felices. Este concepto puede extenderse a cualquier área de la vida: el trabajo, las relaciones personales, el manejo de las empresas, estudios académicos, etc.

La inteligencia social permite la realización de la especie humana y el logro de los objetivos gracias a la solidaridad, la cooperación y la empatía que ponemos en nuestras relaciones con los demás.

¿Cómo se puede desarrollar la inteligencia social?

Como cualquier otra habilidad innata en el ser humano, la inteligencia social puede desarrollarse y ponerse en práctica al fomentar las capacidades propias de dicha inteligencia.

Estas capacidades o fortalezas las mencionamos como sigue a continuación:

Generación empática

Se trata de cultivar la empatía hacia los demás, entendiéndose esta como la capacidad para percibir los sentimientos de las personas; sentir lo que sienten y ser sensibles a sus emociones. Ser atentos a esas pequeñas señales no verbales casi imperceptibles que nos revelan el estado emocional de nuestros semejantes.

La empatía como tal no implica ayudar a otros, pero sirve como fundamento para el fortalecimiento de la solidaridad, un valor clave en nuestras sociedades para lograr la sobrevivencia y la armonía.

Para desarrollar tu empatía puedes seguir estos breves consejos:

  • Presta atención a las necesidades ajenas y trata de ponerte en los zapatos de los demás;
  • No juzgues ni hagas críticas destructivas hacia los otros;
  • Escucha activamente cuando te manifiestan sus sentimientos;
  • Sé empático contigo mismo, porque al conocerte a ti mismo podrás conocer a los demás.

Comprensión empática

Está muy ligada el punto anterior, pero aquí debemos comprender el porqué de los sentimientos y emociones que ocurren en los demás. No existe una máquina capaz de leer los pensamientos y descifrar las emociones, así que solo tienes una herramienta: tu atención.

También llamada exactitud empática, la comprensión empática implica entender las motivaciones y sentimientos ajenos a través de la atención que pongamos en las personas. Saber escuchar, ser atentos, tratar de comprender y verificar lo que hemos comprendido son las vías más efectivas para alcanzar este objetivo.

Capacidades comunicativas verbales y no verbales

La comunicación es uno de los pilares que sostiene a la sociedad, entonces entenderás por qué es una de las habilidades propias de la inteligencia social.

Saber expresarse no solo tiene que ver con hablar bien y usar las palabras correctas según la situación y el contexto, sino entablar una relación comunicativa donde sepamos respetar las normas de emisor y receptor.

Además, debemos expresar nuestros pensamientos de la mejor manera por cualquiera de las vías existentes: verbales o no verbales. También, añade saber escuchar y prestar la atención necesaria cuando nos comunican alguna información.

El lenguaje corporal es primordial para alcanzar una buena comunicación, nuestros gestos deben corresponder con lo que decimos o comunicamos, ya que una gran parte de la información es expresada inconscientemente por esta vía.

Consciencia social

Es denominada también como cognición social. Se trata de entender, comprender y aprender las reglas o normas sutiles que rigen un determinado grupo. Esto se extiende desde los grupos de amigos con quienes te relacionas hasta las grandes sociedades.

Significa entender cómo funciona el grupo, las dinámicas sociales que lo dirigen, de modo que puedas comportarte adecuadamente en el ámbito social gracias a que sabrás cómo descifrar las señales y particularidades de las personas con quienes estableces una relación.

Establecimiento y adecuación de la imagen personal

Para formar una imagen externa que sea consistente con lo que eres, primero debes conocerte y encontrar tu personalidad.

El establecimiento de la imagen personal consiste en formar una imagen externa con vistas a las relaciones sociales que se presenten. Es decir, se trata de cómo te presentas ante los grupos y a la sociedad en general.

La adecuación, por otra parte, es la adaptación de la imagen personal en función de las circunstancias y situaciones. El comportamiento que tengas en un encuentro con amigos debe ser diferente a tu actitud en una reunión de negocios.

Se trata de dar una buena impresión; darse a conocer ante los demás de una manera que pueda agradar a otros, pero sin llegar a fingir, sino que debe hacerse con sinceridad. Aunque no supone olvidar tu propia identidad, sí es necesario que estés abierto a implantar conductas que sean más amigables y empáticas de ser necesario.

Influencia sobre los demás

No significa establecer una autoridad sobre los demás para lograr objetivos a expensas de ellos, sino de causar una sensación agradable que despierte calidez y confianza en los otros y los mueva a cooperar contigo.

La influencia sobre los demás se consigue mediante la confianza que demuestres en los grupos sociales, y que solo se logra a través de tus buenas acciones y valores para con los demás. Al influir en las personas, tanto tú como tus semejantes serán capaces de cumplir sus propósitos.

Interés social

Se define como el grado de motivación e implicación que tengas o desees tener hacia el logro de un determinado resultado en un grupo social o relación social.

El interés social comienza por la importancia que le asignes a una determinada actividad, persona, grupo, objetivo, etc., pero que debe ser demostrada mediante tus contribuciones y/o presencia activa.

En las empresas, el interés por el logro de los objetivos es sumamente importante, ya que gracias al esfuerzo que pongan todos en su realización, determinará el éxito de la organización.

Interés social

Inteligencia social como base para las buenas relaciones

Como has podido observar, las buenas relaciones son esenciales en el establecimiento de una buena convivencia, lo que se traduce en el logro colectivo de los objetivos que se propongan.

Desde siempre las personas necesitamos de otras, eso puede observarse en todas las esferas y ámbitos del mundo, y si somos capaces de crear lazos de confianza y empatía con nuestros semejantes, podremos triunfar y alcanzar el éxito en cualquier área de nuestro interés.

La inteligencia social nos enseña que, aunque conservamos nuestra individualidad, somos parte de un sistema, donde las conexiones que establezcamos con los demás son las herramientas para alcanzar el bienestar social.